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Bodega Pago de Carraovejas, el vino más buscado online en España

¿Por qué Carraovejas?

Alguna vez te has preguntado: ¿Por qué unos vinos tienen mucha mas aceptación que otros? Vamos a intentar desvelar todas las claves sobre este Ribera del Duero superventas en España y en el extranjero.

Vista frontal

El vino que nunca falla

Aunque es dificil para el profano distinguir entre las distintas añadas del mismo vino, para los consumidores habituales es importante que su vino preferido mantenga a lo largo del tiempo unas características similares. Todos sabemos que los vinos varían mucho en función de la calidad de uva, y esto es inevitable dependiendo del clima de ese año.

Por estos y otros motivos, el bodeguero tiene que hacer un seguimiento exhaustivo de todo el proceso, para poder garantizar todos los años a sus clientes un vino con la misma calidad. En el caso de Pago de Carraovejas estas condiciones se cumplen rigurosamente, y hacen que este vino tenga una demanda elevada y que cada año se agoten las botellas de su producción.

Cata Carraovejas

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Comprar Carraovejas


Cuatro claves para conocer mejor este vino

El mejor terroir

Las laderas soleadas de los viñedos del Pago de Carraovejas, con suelos profundos y bien drenados, aportan la riqueza de un terruño diverso, y al mismo tiempo lo protegen de los vientos del norte y de las heladas primaverales.

El cultivo ideal

Los sistemas de cultivo de la finca -doble Cordón Royat, vaso vertical y cultivo en terrazas en la zona de montaña- optimizan las condiciones de cada parcela, y obtienen racimos de características inmejorables.

La elaboración singular

La fermentación con levaduras autóctonas se realiza en pequeños depósitos de acero inoxidable y en tinas de madera de roble francés explotado en "Haute futaie", proporciona a los vinos unas propiedades diferenciadoras.

La crianza equilibrada

Sus 3000 barricas de roble francés y americano de grano extrafino, sólo se utilizan durante 3 años, a lo largo de los cuales se realizan catas organolépticas para determinar su destino final al Crianza, Reserva y El Anejón.


Viñedos junto a la bodega
El sueño de una bodega

En 1987 Jose Mª Ruiz lidera un proyecto en Peñafiel, con la ilusión de elaborar vinos de calidad en las laderas de Carraovejas, la cuna de la Ribera del Duero.

Sala de cubas
Cada cosecha

Desde su primera cosecha, en 1991, el esfuerzo de cada año por mejorar cada uno de los procesos de elaboración otorgan a sus vinos una sensibilidad extraordinaria.

Envejecimiento de las botellas en la bodega
Conservación

La excelencia en cada proceso garantiza las condiciones de mantenimiento y conservación del vino en lugares con climatización y humedad idóneos.

Nave de crianza de Pago de Carraovejas
Expresión y armonía

Armonizan el envejecimiento tradicional en robles selectos con una justa y equilibrada crianza, que produce unos vinos cuya expresión perdura en el tiempo.

Un entorno inmejorable, un viñedo cuidado exhaustivamente, una minuciosa elaboración y una justa y equilibrada crianza perfilan vinos con un singular sello de identidad. Independientemente de cómo hayan sido las añadas de Ribera del Duero, los vinos de Pago de Carraovejas son intensos de color, con tonos rojo púrpura para el Crianza, con irisaciones cardenalicias para el Reserva, y de mayor intensidad y reflejos violáceos para El Anejon de la Cuesta de Las Liebres. Muy afrutados y aromáticos en nariz, las mejores cosechas ofrecen una gama de aromas muy amplia, obtenidos de la cada uno de los procesos de elaboración. En boca, los carraovejas son vinos de acidez suave, golosos, sabrosos y envolventes, de estructura noble, dentro de la finura y elegancia, con un bouquet inconfundible.

La propia selección clonal de sus racimos, los diferentes microsistemas presentes en sus fermentaciones, con levaduras y bacterias únicas del Pago de Carraovejas, y los remontados y trasiegos mediante gravedad ayudados por OVIS, permiten respetar las propiedades de cada añada, en defensa del terroir. Su alta intensidad frutal es pulida tras su paso por barrica "Haute Futaie" de grano fino, en la fermentación maloláctica, con una amplia superficie de sombrero que facilita el contacto entre hollejos y mosto. La crianza en las mismas tinas, proporciona a los vinos taninos nobles que aportan características diferenciadoras, y la expresión de vinos buenos y complejos.

Las puntuaciones en The Wine Advocate del prestigioso crítico americano Robert Parker, sitúan a Pago de Carraovejas entre unos de los mejores vinos de Ribera del Duero. Son considerados vinos con una buena relación calidad-precio, aunque sus precios sean altos para el consumidor medio. Su mezcla de Tempranillo con pequeñas cantidades de Cabernet Sauvignon y Merlot, armonizados con una crianza equilibrada, consigue cada añada calificaciones de entre 90 puntos y 94 puntos Parker. En su guia The Wine Advocate, que él mismo define como "La Guía del Consumidor Independiente de vinos finos, cada año su equipo de expertos, repartidos entre las distintas zonas vinícolas del mundo, catan las añadas solicitadas por las bodegas, con la condición de que sus vinos se comercialicen y distribuyan en los Estados Unidos.

La añada 2011 de Pago de Carraovejas Crianza fue puntuada por Luis Gutiérrez con 92 puntos. Es una mezcla de Tempranillo (93%), Cabernet Sauvignon (5%) y Merlot (2%) de envejecido durante un año en barrica. Este es el vino insignia de la bodega, una apuesta segura, que muestra la tipicidad de la Ribera, con notas de pequeños frutos, especias, toque ahumados y lácticos, todo en muy buena armonía. En boca es de cuerpo medio, con taninos pulidos sedosos, buena acidez y equilibrio, con sabores picantes levantadas por el alcohol (15% en una época cálida como 2011) que conduce a un final largo. Esta es uno de los crianzas más consistentes de la Ribera del Duero. Con una producción de 625.000 botellas estándar y 18.000 botellas magnum." Beber hasta 2019. Catado en agosto de 2014.

El 2007 Pago de Carraovejas Reserva, fue puntuado por Neal Martin con 90 puntos."En este Reserva se mezcla con 3% de Merlot y se envejece en barricas de roble francés y americano durante 12 meses. Cuenta con un ramo de alto tonos oscuros con cerezas maceradas, mermelada frambuesa y flor de albaricoque que se abre muy bien en la copa. En boca es de cuerpo completo con suculentos cerezo negro madura y fruta de arándano con un agarre, acabado muy extraído que se las arregla para mantener el equilibrio. Este es un excelente Reserva, sofisticado que evolucionará varios años en botella." Beber hasta 2017. Catado en febrero de 2013.

El 2009 Cuesta Las Liebres, fue puntuado por Luis Gutiérrez con 92 puntos. "Es una mezcla de Tinto Fino (97%), Cabernet Sauvignon (2%) y Merlot (1%) a partir de una gran altitud, pendiente de un solo viñedo en suelo muy calcáreo que da nombre al vino. It-s el primer vino de Carraovejas que se siente muy a roble y cuyos taninos son trozos - tal vez el resultado de ser envejecido durante dos años en barrica. Si bien cuenta con fruta grande, la acidez, el poder y la influencia, es el único vino se los vinos producidos en la bodega, donde el roble es claramente superior a la del vino." Beber de 2016 a 2022. Catado en agosto de 2014.

La combinación más sencilla entre platos y vinos nos invita a tomar los vinos tintos con carne, preferiblemente de ternera, o de cordero, asada o a la parrilla. Para los vinos de Pago de Carraovejas la correspondencia es similar, pero aún mayor. Cuando Jose María Ruiz decide iniciar su proyecto de elaboración de vinos en Peñafiel, lo que tenía en mente era obtener un vino de calidad que acompañara sus platos de cochinillo y cordero asado que serviía en su restaurante. Por lo tanto, tenemos ante nosotros unos vinos pensados y creados especialmente para los asados y los platos castellanos. Pero además, la ligereza de sus taninos, el equilibrio de su acidez tras su paso por madera, permiten acompañar comidas más ligeras, a base de pescado asado y en salsa. Son vinos para disfrutar durante toda la comida; desde un picoteo a base de embutidos y patés, o los entrantes de platos de cuchara, hasta postres dulces y helados de fruta y chocolate, que verán potenciados la intensidad de su sabor. Se recomienda consumir y conservar el vino entre 14ºC y 16ºC, manteniendo las botellas tumbadas, alejadas de la luz y sin cambios bruscos de temperatura.